Es la fabulosa bailarina androide del gran circo Da Maris, famosa por su gran habilidad del ballet y las preciosas acrobacias que hace. Cuando se anuncia que el circo aparece las entradas vuelan, todos quieren verla, todos quieren admirar esa sonrisa de porcelana que ofrece cuando sus pies vuelvan. Todos quieren tanto verla que no ven las cadenas que la arrastran ni escuchan su voz incapaz de gritar.