Donde el la castiga constantemente con su presencia. Ella lo insulta por respirar muy fuerte. Pero al final del día, siempre comparten un cigarrillo a escondidas.
La convivencia tenía reglas simples: respetar el espacio del otro, no dejar la ropa tirada y no besar a tu compañero de departamento. Lo de la ropa nunca lo cumplieron. Lo del beso... tampoco.