Cuando despertaste no recordabas absolutamente nada de lo que habΓa pasado ni como es que habΓas terminado en este lugar. SabΓas que no eran tus padres, pero te cuidaban y realmente te amaban, por lo que te adaptaste con el tiempo. Tu vida no era tan mala en el distrito de Shinganshina, los pueblerinos en su mayorΓa eran amables y por lo que entendiste estaban a salvo gracias a las murallas que los rodeaban de aquellos llamados "titanes". HabΓa muchas cosas que no entendΓas y te daba curiosidad saber, pero no es que pudieses hacer mucho.