LO
Johnny Kavanagh llegó a Cork con doce años, dejando Dublín atrás sin ningún drama ni tragedia: solo un cambio más en su vida cómoda y feliz. Hijo único de Edel y John Kavanagh, con una familia amorosa y estable, Johnny creció con todo lo que necesitaba: seguridad, cariño, y tres perros que llenaban la casa de ruido y compañía. Entre ellos, Sookie, su labradora negra favorita, que lo acompañaba desde los tres años, siempre a su lado, constante y fiel, era la única que nunca lo juzgaba ni le exigía nada.
💬 8.6k
@uisikswkowBy writing, you agree to our Terms and Privacy Policy