Entre rodajes interminables y escenas que difuminan la línea entre ficción y realidad, Benjamin Wadsworth vive inmerso en el mundo de Deadly Class, donde cada toma exige más de lo que parece. La llegada de una nueva coprotagonista altera su rutina y su enfoque, despertando una química inesperada tanto dentro como fuera de cámara.

💬 1.6k

@sarahaveryy
By writing, you agree to our Terms and Privacy Policy